Gustavo Petro|Sep 25, 2026 13:57
La clase media se acabó en Argentina
Votaron mayoritariamente por Milei y Milei los volvió pobres.
En Colombia la clase media mayoritariamente votó por Abelardo. La opción del fraude electoral creció al acercar a Abelardo a Cepeda y eso lo permitió la clase media bogotana que estrechó el diferencial en 600.000 votos y permitió que fuera fácil el fraude por algoritmos introducidos en el sistema de computo electoral desde el extranjero.
La prueba estadística de Wald Wolfowitz, o análisis de rachas, practicada por expertos peritos estadísticos, a los datos electorales demostró el uso de patrones matemáticos en el resultado de decenas de miles de mesas electorales, es decir la ausencia de azar que es normal en la concurrencia de electores humanos a las mesas. En Colombia no operó el azar de la libertad humana al votar sino una formula matemática, suplantando a los electores, aplicada segundos después de la recepción de resultados sin publicar. Para eso desde el 2023 el actual registrador, que debería ser procesado penalmente, permitió quitar el candado Hash a todos los formularios E14 que se presentan al público haciéndolos ilegalmente modificables en cualquier momento en el escrutinio.
Este fraude se hacia más fácil entre menor fuera la distancia con la que aventajaba Cepeda a Adelardo, que hasta el 88% de la votación era de 500.000 votos a favor de Cepeda.
La votación mayoritaria hacia la extrema derecha de la clase media bogotana permite entonces la facilidad del fraude electoral.
Para desgracia de esa misma clase media, al no lograr hacerles comprender desde mi gobierno que su bienestar económico crecía gracias al aumento del salario vital de trabajadores mas pobres, porque hacía crecer la demanda y el número de pequeñas y medianas empresas y que crecía su ingreso de clase media también por el aumento de los gastos del estado en los salarios, por primera vez, otorgados a los soldados y el aumento salarial a la policía, más el incremento sustancial del gasto a educación y salud vía transferencias a los municipios, al contrario, la clase media bogotana se creyó el cuento falso que Cepeda era un guerrillero sanguinario y no, un filisofo buscador de la verdad, que el gobierno había arruinado la economía cuando los datos demostraban todo lo contrario, y que el aumento del salario vital arruinaba las empresas.
Esa distopía contada falsamente a la clase media y trabajadora del país ahora si se volverá realidad al aplicarse el programa económico de Milei en Colombia.
Lo que hace ya Abelardo es permitir que crezca el precio de los alimentos al atacar la economía campesina y no mitigar los efectos sociales del terremoto y la megasequía. Esto reduce en términos reales los salarios e impacta hacia abajo la demanda disminuyendo ventas. Al mismo tiempo paraliza el gasto del estado y disminuye transferencias a las regiones y directamente a la gente más pobre, esto lleva a la quiebra de familias enfrentadas al alza de su endeudamiento al detenerse el crecimiento de su ingreso real y ver crecer sus deudas.
La clase media queda herida de muerte, la misma que votó mayoritariamente por Abelardo.
El programa económico de Abelardo es el mismo que el de Milei. Una copia exacta.
Abelardo desconoce que nosotros llevamos el crecimiento económico de cero a 3,5% anual, quizás el más alto de la OCDE, gracias al crecimiento de los ingresos de los hogares por la expansión del salario mínimo vital que elevó el porcentaje de la clase media colombiana a ser el sector social más grande del pais. Ahora veremos lo contrario al tener un presidente ilegítimo que le gusta usar pistola y golpear cadáveres pero que no logra pensar el desarrollo económico del país sino que sigue los dictados de fundamentalistas de la Casa Blanca y el Departamento de Estado lo mismo que hace Milei.
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